EL AMIGO ALEMÁN

EL AMIGO ALEMÁN

 Los que ya llevamos siete lustros pedaleando tenemos más por viejos que por diablos un poso notable en nuestra tarea ciclística. Una de las circunstancias que ahora nos abruman es el aumento del ciclismo pobresional en nuestras carreteras, gente que ni saluda, ni devuelve el saludo, que miran por encima del hombro a todo aquel que no lleve una bici con factura superior al millón de pesetas y para lo que todo es «competición» (aunque no sepan ni contra quien compiten ni para qué)

Por eso días como hoy permiten no perder la esperanza. Encontrar otro ciclista, saludar, consultar un detalle técnico, entablar conversación y compartir parte de la ruta a realizar…algo que antes era normal. Lo único es que también el compañero es veterano.

Ludwig, el amigo alemán…

…curioso que compartamos amistad…

…con el añorado Paco López…

…precioso sábado…

…llegando de corto…al salir no.